El nuevo invento de un ingeniero alemán convierte la luz azul del podólogo en un aparato del tamaño de una caja de cerillas.
Si escondes una uña amarilla bajo el calcetín, no es suciedad. Vive debajo de la uña, y ahí solo llega la luz.
Así trabaja: la cajita se cierra sobre el dedo gordo y la luz azul atraviesa la uña. Siete minutos al día, en el sofá.
Durante años, quien tiene una uña amarilla en el pie ha tenido que elegir entre dos cosas. O ir a por el láser al gabinete de podología, cita tras cita, hasta que a mitad de camino se hace cuesta arriba. O echarse por encima lacas, aceites y cremas que se acaban, y vuelta a empezar.
Ninguna de las dos opciones tenía sentido para Klaus Reinhardt.
Lo que se acumula en el borde del lavabo: lacas, aceites, cremas y vinagre. Todo se queda encima de la uña.
Reinhardt, de 63 años, es un ingeniero óptico alemán. Pasó 34 años en Jena diseñando fuentes de luz LED para equipos de laboratorio: cajas pequeñas que llevan una luz exacta a un sitio exacto. En 2023 se jubiló en Jávea (Alicante), el pueblo de su mujer, y por fin se puso con la idea que llevaba años rondándole la cabeza.
Klaus Reinhardt, 63 años, ingeniero óptico, en su estudio de Jávea. Treinta y cuatro años diseñando luces LED en Jena.
«Me he pasado la vida haciendo que la luz llegue justo adonde tiene que llegar», explica Reinhardt. «Y cada verano veía a mi mujer con el calcetín puesto en la piscina. Ella creía que era suciedad, o la edad. El problema no estaba encima de la uña. Estaba debajo.»
Por qué esa uña amarilla no se va con nada de lo que te echas
Carmen, 59 años, en la piscina de Jávea. Todo el mundo descalzo y ella, con el calcetín puesto.
Carmen, su mujer, tiene 59 años. Se cortaba la uña más corta para que se notara menos. Se la limaba por encima. Se la pintaba antes de cada boda. Y la uña seguía amarilla, y cada verano un poco más gorda.
No es suciedad, ni la edad, ni un golpe antiguo. En la mayoría de los casos es un hongo. Y no vive encima de la uña: vive debajo, en el lecho, donde hay humedad, calor y oscuridad. Justo lo que dan un calcetín y un zapato cerrado todo el día.
✗ Lo que te echas por encima
Se queda en la placa. Lo que hay debajo ni lo nota.
✓ La luz
Atraviesa la placa y llega al lecho, que es donde está.
La uña es una placa dura que casi no deja pasar nada. Por eso ninguna laca, aceite, crema o vinagre llega abajo. Mejoran el aspecto un rato, por fuera.
Cortarla, limarla o pintarla, lo mismo: mejora la foto. Al mes siguiente, la misma uña y un poco más gorda.
Y mientras la tapas, sigue avanzando. Entra casi siempre por la punta y va, milímetro a milímetro, hacia la raíz. Mientras se queda en la punta, la uña nueva todavía sale sana por abajo.
El día que llega a la raíz, la uña ya nace gruesa y amarilla desde el primer milímetro. Salta a las de al lado, porque comparten calcetín y zapato. Y llega un punto en que roza dentro del zapato al caminar. Cuanto antes se para, menos uña se pierde.
A la izquierda, amarilla solo en la punta. A la derecha, hasta la raíz. La diferencia entre las dos es el tiempo.
«La luz siempre ha estado ahí. Nadie se molestó en sacarla del gabinete»
El láser del gabinete de podología: la luz atraviesa la uña. El problema es todo lo demás.
Lo único que atraviesa esa placa es la luz. Por eso en los gabinetes de podología se usa el láser: la luz pasa la uña y llega abajo.
El problema es todo lo demás. Son muchas citas, una detrás de otra, durante meses. Y casi nadie lo termina. No porque no funcione, sino porque a mitad de camino se hace cuesta arriba.
«Eso era lo que no me cuadraba», dice Reinhardt. «La luz ya existía. Lo que no existía era una forma de tenerla en casa, todos los días, siete minutos.»
La idea le vino de su trabajo en Jena. Si metes una luz azul concreta en una carcasa que se cierra sobre el dedo, la luz no se escapa y llega entera adonde tiene que llegar. Ya no hace falta ir a buscarla.
Catorce meses y más de cuarenta prototipos con un taller de electrónica de Valencia.
Tras 14 meses de pruebas y más de 40 prototipos con un taller de electrónica de Valencia, Reinhardt dio con el diseño que buscaba. Sin citas. Sin agujas. Sin químicos. No quema, no corta y no pincha.
Así es OnyCure V3: la luz del gabinete, en un aparato que cabe en la mano
El OnyCure V3: se abre, se cierra sobre el dedo y es inalámbrico.
El resultado es una cajita blanca del tamaño de una caja de cerillas. Se abre, metes el dedo gordo y se cierra encima. Dentro, una luz LED azul, el mismo principio que el láser del gabinete, atraviesa la uña y llega al lecho.
- Siete minutos al día: en el sofá, viendo la tele o leyendo.
- La misma luz azul del gabinete: no son rayos X ni calor, es luz.
- Sin químicos y sin citas: es inalámbrico y va contigo.
Así se usa: cerrado sobre el dedo gordo, siete minutos.
La primera prueba que lo cambió todo
Carmen, en el sofá de casa, con el aparato en el dedo. Siete minutos cada noche.
«La primera que lo probó fue Carmen», recuerda Reinhardt. «Siete minutos cada noche, mientras veía la tele. A las dos semanas, la uña que salía por abajo ya no salía como antes. Y ese agosto se metió en la piscina sin calcetín.»
Su hija lo contó en el grupo de la familia. Los primos se lo pidieron. Luego las amigas de Carmen, luego los vecinos, y de ahí llegó a un periódico de la comarca. En tres semanas, Reinhardt tenía más de 400 pedidos sin gastar un euro en publicidad.
La misma uña: el día 7, a las dos semanas y a las cuatro. Resultados no típicos: cada uña va a su ritmo.
- La primera semana: se empieza a notar en la parte que sale nueva.
- A las dos semanas: la uña que asoma por la base sale clara.
- A partir del mes: la franja limpia le va ganando terreno a la amarilla.
De proyecto de jubilación a más de 9.000 casas
El almacén de Valencia. Cada vez que se repone, el lote se va en pocos días.
Lo que empezó en la casa de Jávea ya está en más de 9.000 casas en España. Acumula miles de reseñas, con una nota media de 4,8 sobre 5.
Una revista de óptica aplicada lo puso como ejemplo de «llevar a casa una tecnología de gabinete sin perder lo que la hace funcionar».
«Casi todo lo que se vende para la uña se queda encima», explica Reinhardt. «Es como pintar una pared con humedad: queda bonita un mes. La luz va detrás de la pintura.»
Lo que dicen los profesionales del cuidado del pie. Especialistas de España, Portugal y Alemania que lo han probado coinciden: con una uña amarilla importa llegar debajo, no tapar encima. Y lo que más valoran es que se use a diario en casa, porque la uña crece despacio y lo que cuenta es la constancia.
Lo que están contando quienes ya lo usan
Desde que salió, OnyCure V3 ha recibido opiniones de toda España. Una de Cartagena lo cuenta así:
Mari Luz, 57 · Cartagena. Siete minutos al día durante cinco semanas. Resultados no típicos.
★★★★★
«Llevaba cuatro veranos sin sandalias. Pensaba que era de un golpe de hace años. A las cinco semanas la uña nueva salía clara desde abajo, y este septiembre ya voy con los pies al aire.»
— Mari Luz, 57 · Cartagena · ✅ Compra verificada
Resultados no típicos · Results not typical.
Otro lo ve pensado para quien ya lo había probado todo:
★★★★★
«Tenía el armario del baño lleno de lacas y aceites. Ninguno llegaba abajo. Con esto, a las tres semanas vi que la uña empezaba a salir distinta por la base.»
— Ramón, 66 · Burgos · ✅ Compra verificada
Resultados no típicos · Results not typical.
Ramón, 66 · Burgos. Unas seis semanas. Resultados no típicos.
Una madre con poco tiempo resume el cambio:
Lucía, 48, en su cocina de Murcia, con los niños ya dormidos. Siete minutos mientras acaba el trabajo.
★★★★★
«Entre el trabajo y los niños, no tengo tiempo para citas. Me lo pongo por la noche, cuando ya duermen, siete minutos. Y este verano he ido en sandalias sin pensarlo.»
— Lucía, 48 · Murcia · ✅ Compra verificada
Resultados no típicos · Results not typical.
Y esta resume bien lo que se ahorra:
★★★★★
«Llevaba años gastándome el dinero en frascos que se acababan. Ninguno llegaba abajo. Esto lo compré una vez y lo tengo en el cajón de la mesilla.»
— Pilar, 61 · Toledo · ✅ Compra verificada
Resultados no típicos · Results not typical.
Y hay cosas que no se esperaban:
- Descalzarse en casa sin mirar quién hay delante.
- Probarse zapatos en la tienda sin pensarlo.
- La piscina y la playa sin el calcetín.
- No tener que pintarse la uña antes de cada plan.
Descalza en el sofá, con amigos en casa, sin pensarlo. Eso es lo que más cambia.
Pero, ¿está realmente justificado tanto revuelo?
OnyCure V3 se vende directamente al público, sin tiendas ni farmacias de por medio. Cada vez que se repone, el lote se agota en pocos días.
Y todo gracias al boca a boca. Quien ve la uña nueva salir clara acaba contándoselo a su hermana, a su vecina y a sus amigas.
Muchos lo describen como su mejor compra de este año
Rocío, 52, en Jerez: lo abre, mete el dedo y lo cierra.
★★★★★
«No me podía creer lo fácil que era. Lo abres, metes el dedo y lo cierras. Siete minutos y a otra cosa.»
— Rocío F., 52 · Jerez · ✅ Compra verificada
Resultados no típicos · Results not typical.
★★★★★
«Lo compré para mi mujer y ahora lo usamos los dos. Yo también llevaba años con una uña así y no le daba importancia.»
— Andrés L., 64 · Huesca · ✅ Compra verificada
Resultados no típicos · Results not typical.
En conclusión
Tres casos: una mujer de 56, un hombre de 60 y una mujer de 63. Resultados no típicos: cada uña va a su ritmo.
OnyCure V3 lleva a casa la luz que atraviesa la uña: la misma luz LED azul del gabinete, en un aparato del tamaño de una caja de cerillas, siete minutos al día. Lo diseñó un ingeniero óptico con 34 años en Jena, y en España ya tiene un 4,8 sobre 5.
No es un frasco más. Lo que hay debajo de la uña no se arregla por fuera, y esto es lo que llega.
Se vende solo en la web del fabricante. Si escondes una uña amarilla bajo el calcetín, lo tienes aquí abajo.
La oferta que hace la decisión fácil
Klaus Reinhardt con el aparato. «Lo pedí así por el tiempo que tarda una uña en crecer.»
Cuando esto empezó a moverse, Reinhardt puso una sola condición a la empresa que lo fabrica: que a quien llegue desde aquí le hagan un 50 % de descuento y le regalen el suplemento de resveratrol NAD+ con colágeno, por el Día del Cliente.
«Lo pedí por el tiempo», dice. «La uña crece despacio, y esto va de constancia. Con el láser, la gente lo deja a mitad por dinero. Con esto no quiero que nadie lo deje por eso. Y el suplemento cuida la uña también desde dentro mientras la luz va por debajo.»
- Pagas en la puerta de tu casa: al repartidor, con el aparato ya en la mano.
- Treinta días de prueba: o ves la uña nueva saliendo mejor desde la base, o te devolvemos cada euro.
- Envío gratis a toda España.
⚠ Compras reales hechas desde esta página
397 vendidos de los 500 con el 50 % y el suplemento · quedan 103. Cuando se agoten, se acaba la oferta.
⚠ Actualización. Desde que la historia de Reinhardt salió en la prensa, los pedidos se han disparado. El 50 % y el suplemento de regalo son solo para los lectores de este artículo y solo para las 500 primeras unidades. Si sales de aquí, los pierdes. Antes de decidir, sigue bajando: debajo están las opiniones de quienes ya lo usan y el acceso para los lectores. ↓






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