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Aviso urgente si tienes más de 55 y te duele la rodilla en la escalera.
Un especialista en movilidad explica por qué 3 de cada 4 personas como tú siguen igual a pesar del «tratamiento»

El mismo hombre de 64 años en el portal de su casa: a la izquierda camina tranquilo por el llano; a la derecha, en el primer escalón, se dobla de dolor con las manos en las rodillas

En el llano, la rodilla carga con tu peso. En el escalón, con unas tres veces más.

51.284 lecturas 7.436 compartidos 902 comentarios

«He visto a miles de personas encerrarse en casa porque les tratábamos el dolor, y no lo que lo provoca.»

En cada escalón, tu rodilla levanta ella sola unas tres veces el peso de tu cuerpo. Y cada año, eso te quita un poco más de calle.

Eso explica por qué Ernesto, uno de los hombres que pasan por mi centro, sentía que se hacía viejo de golpe.

Hombre de 64 años hundido en el sillón con la pierna en un puf mientras su mujer sale sola con el carro de la compra y le mira desde la puerta

Maite, saliendo sola a la compra. Ernesto, en el sillón.

  • Por qué subía sus tres pisos parando en cada rellano.
  • Por qué dejó el huerto y la partida con los amigos.
  • Por qué saltaba con su mujer, Maite, por cualquier cosa.
  • Y por qué Maite empezó a hacer la compra sola.

Pero la rodilla fue solo el principio… Cuando la escalera cuesta, se sale menos. Y quien sale menos pierde músculo, coge peso, le coge miedo a caerse y acaba sin salir de casa.

Ernesto no sabía nada de esto el día que se le fue la rodilla bajando la escalera del portal. Con su nieta de cuatro años en brazos.

Hombre de 64 años en el portal de su edificio, con los buzones y la escalera detrás

Ernesto, en el portal donde se le fue la rodilla con su nieta en brazos.

Cayó de espaldas para que a ella no le pasara nada. Ella se llevó un susto. Él, cuatro puntos en la ceja. Y algo peor: miedo.

Le vi gastarse un dineral en todo lo que yo mismo recomendaba. Rehabilitación. Pastillas. Infiltraciones. Rodilleras.

Nada funcionó.

Hasta que di con algo que parecía demasiado sencillo para ser verdad…

Especialista en movilidad de 61 años, pelo blanco y barba, de brazos cruzados en su centro, con la escalera de entrenamiento detrás

Ramón Beltrán, 26 años como especialista en movilidad de personas mayores, en su centro de Zaragoza.

Mi carrera de 26 años llega a un punto de ruptura

Me llamo Ramón Beltrán. Llevo 26 años como especialista en movilidad de personas mayores, me formé en Zaragoza y he dirigido tres centros de rehabilitación en Aragón. Creía que lo había visto todo.

Hasta que Ernesto entró en mi centro aquel martes por la mañana, con los puntos en la ceja y la cara de no haber dormido.

«Se me ha ido la rodilla bajando la escalera», me dijo en voz baja. «Esta vez llevaba a mi nieta en brazos.»

Hombre de 64 años con puntos de aproximación en la ceja, sentado y cabizbajo, frente al especialista en movilidad que le escucha

Ernesto, con los puntos en la ceja, el día que llegó a mi centro.

La pregunta que cambió cómo trato la rodilla

Le mandé lo de siempre, convencido: ejercicios, rodillera y paciencia.

Seis meses después, volvió. Derrotado.

«Seis meses peleándome con la rodillera», me dijo, señalando la bolsa donde la llevaba sin usar. «Me aprieta, me da calor y a media mañana me la quito.»

Bolsa de deporte abierta con una rodillera elástica sin usar y un tubo de crema; una mano mayor la señala

La rodillera de Ernesto: seis meses en la bolsa, sin usar.

Y entonces me hizo la pregunta: «Tengo 64 años. ¿Me está diciendo que voy a subir mi escalera con miedo el resto de mi vida?»

Ahí me di cuenta de que llevaba años siguiendo los protocolos sin preguntarme por qué. Ernesto no fue un caso más. Fue mi despertador.

Esa tarde me dije: «Tiene que haber otra manera.»

La investigación que lo cambió todo

Especialista de 61 años de noche en su escritorio, leyendo estudios con gráficas junto a una maqueta de rodilla y un cuaderno con bocetos

De noche, con los estudios de biomecánica que tenía aparcados.

El caso de Ernesto me persiguió durante meses. Volví a los estudios de biomecánica que tenía aparcados, y lo que encontré me dejó helado: el dolor de rodilla en la escalera depende del peso, no de la edad.

En el llano, la rodilla apenas sufre. En el escalón, sube sola tres veces el peso del cuerpo. Y en la piscina, donde el peso desaparece, ni siquiera duele.

La verdad oculta que lo explica todo

El cartílago no tiene riego. Funciona como una esponja: si la aprietas, se vacía; si la sueltas y la mueves, se llena.

Con peso de más

Dibujo de una rodilla con una flecha roja hacia abajo y el cartílago aplastado y agrietado

En cada escalón, el cartílago se aplasta.

Moviéndose descargada

Dibujo de la misma rodilla con una flecha verde hacia arriba y el cartílago rodeado de gotas de líquido

Entra y sale el líquido que lo alimenta.

Llevamos años pensándolo al revés: sujetando la rodilla, cuando había que quitarle peso.

Por eso tanta gente se quita la rodillera a media mañana. No es falta de paciencia: es su cuerpo pidiendo moverse.

Por qué fallan todas las soluciones de siempre

Lo comparé con lo que pasa de verdad en el escalón:

  • ¿Pastillas y cremas? Apagan el dolor un rato. La rodilla sigue subiendo el mismo peso.
Mesa de cocina llena de blísteres de pastillas, cremas, una rodillera elástica, parches y un bote de colágeno

Dos años de cosas para la rodilla, en la mesa de la cocina.

  • ¿Rodillera elástica? Aprieta y deja la rodilla quieta. Y quieta, el cartílago se seca.
  • ¿Infiltraciones? Alivian unos meses. Luego hay que repetirlas.
  • ¿Ejercicios? Ayudan, sin duda. Pero mueven la rodilla veinte minutos, y tú subes escaleras todo el día.
  • ¿Adelgazar? Ayuda. Pero en el escalón la rodilla sigue cargando tres veces lo que pesas.

Todo lo que mandábamos se olvidaba del peso que sube la rodilla en cada escalón.

El secreto profesional, por fin revelado: se llama Ultimate Knees™

Así trabaja en las dos piernas: los muelles se cargan al doblar la rodilla y empujan al estirarla, en cada paso.

Lo que más me sorprendió: la solución ya existía.

En rehabilitación usamos exoesqueletos desde hace años. Pero eran aparatos de hospital, grandes y con enchufe. Nadie se iba con eso a comprar el pan.

Eso cambió cuando conocí a un pequeño taller de ingenieros de Valencia. Su Ultimate Knees™ va detrás de la rodilla, en la corva. Tres muelles de acero se cargan al doblarla y empujan al estirarla. Al bajar, frenan el peldaño. Y la rótula queda libre.

1 · Al doblar la rodilla

Pierna de una mujer mayor subiendo un escalón con la rodilla doblada y el módulo de tres muelles justo en el pliegue de detrás de la rodilla

Las placas se cierran y los tres muelles se cargan.

2 · Al estirarla

La misma pierna estirada con los muelles del exoesqueleto abiertos detrás de la rodilla

Los muelles devuelven esa fuerza y empujan por ti.

Cuando llamé a Ernesto para contárselo, no se lo creyó. Pero estaba desesperado: seis meses de rodillera y un susto con su nieta…

Los 30 días de Ernesto que me dejaron con la boca abierta

Ernesto aceptó probarlo. Se lo ajusté yo mismo en la escalera de mi centro.

El especialista, arrodillado, ajusta la cincha del exoesqueleto detrás de la rodilla de un hombre de 64 en la escalera de entrenamiento

Ajustándole la cincha a Ernesto en la escalera de mi centro.

Ese mismo día, en su portal, subió los tres pisos sin pararse. Agarrado, pero del tirón. Y a partir de ahí:

Tres fotos del mismo hombre de 64 años en la escalera de su portal: semana 0 sin poder subir, semana 1 subiendo agarrado y semana 2 subiendo sin agarrarse con la bolsa del pan, con el exoesqueleto detrás de las rodillas

Semana 0, semana 1 y semana 2, en la escalera de su casa. Resultados no típicos: varían de una persona a otra.

  • Semana 0: «Tres pisos, dos paradas y las dos manos en la barandilla.»
  • Semana 1: «Subía contento, todavía agarrado. Notaba los muelles empujando.»
  • Semana 2: «Subo sin agarrarme, con la bolsa del pan en la mano.»
  • Semana 3: «He vuelto al huerto. Y Maite ya no hace la compra sola.»

No me creía lo que estaba viendo

Le cronometré diez subidas seguidas a la escalera de mi centro, lo mismo que sus tres pisos. El primer día y a los 30 días.

El especialista mira el cronómetro mientras un hombre de 64 sube la escalera de entrenamiento con el exoesqueleto detrás de las rodillas

Con el cronómetro en la mano, a los 30 días.

El primer día tardó más de cuatro minutos, con dos paradas. A los 30 días, poco más de uno, y sin pararse. Le hice repetirlo porque no me lo creía.

Y lo mejor: Maite volvió a salir a pasear con él por las tardes. «Paseamos como cuando éramos novios», me contó Ernesto.

Pareja de sesenta y tantos paseando del brazo al atardecer junto al Ebro, vistos desde atrás, él con el exoesqueleto detrás de las rodillas

Ernesto y Maite, otra vez de paseo por la ribera del Ebro.

Experiencia individual. Resultados no típicos: varían de una persona a otra.

La prueba que llevó la contraria a lo de siempre

Lo probé 30 días con 47 personas más a las que no les había funcionado nada. Esto es lo que contaron:

  • 8 de cada 10 subían su escalera con menos esfuerzo desde el primer día.
  • 9 de cada 10 volvieron a salir de casa más que antes.
  • 9 de cada 10 dijeron que su familia notó el cambio.

Gente que llevaba años sin subir a ver a sus nietos, subiendo del tirón.

ANTES

Mujer de unos 61 años en la escalera de su portal, agarrada a la barandilla con las dos manos

DESPUÉS

La misma mujer en el mismo escalón, derecha, con la bolsa en la mano y el exoesqueleto detrás de las rodillas

Mercedes, 61 · Zaragoza. Tres semanas.

ANTES

Hombre de unos 66 años en una escalera de piedra del pueblo, doblado y con la mano en la rodilla

DESPUÉS

El mismo hombre en el mismo escalón, derecho, con el pan bajo el brazo y el exoesqueleto detrás de las rodillas

Antonio, 66 · Córdoba. Un mes.

ANTES

Mujer de unos 58 años en la escalera de madera de su casa, agarrada al pasamanos con las dos manos

DESPUÉS

La misma mujer en el mismo escalón, derecha, subiendo con el cesto de la ropa y el exoesqueleto detrás de las rodillas

Rosa, 58 · Vigo. Dieciocho días.

Experiencias individuales. Resultados no típicos: varían de una persona a otra.

No soy el único que lo ha comprobado. Profesionales de la rehabilitación de España, Alemania y Reino Unido que lo han probado llegan a la misma conclusión: es el único soporte de rodilla que le quita peso en el escalón, en vez de solo sujetarla.

Esto es subir una escalera «normal»

Casi nadie con dolor de rodilla se acuerda ya de lo que es subir una escalera sin pensar.

Abuelo de 64 años subiendo la escalera del portal de la mano de su nieta, visto desde atrás, con el exoesqueleto detrás de las rodillas

Ernesto y su nieta, subiendo juntos la escalera del portal.

Normal es subir a casa hablando por teléfono, sin calcular cuántas veces vas a bajar hoy.

Tengo gente que me llama llorando. No de pena. De alivio.

Ernesto lo resume mejor: «He pasado de sentirme un viejo a sentirme otra vez yo. Y se nota en cómo trato a Maite y a mi nieta.»

La reacción del sector que lo confirma todo

Desde que lo cuento, el taller de Valencia no da abasto: cada lote se agota en horas.

«Se lo recomiendo a todos, pero casi siempre está agotado», dice Lourdes Sanz, especialista en movilidad en Bilbao.

Taller con las estanterías casi vacías; unas manos con guantes meten el último exoesqueleto en una caja

El taller de Valencia, con las estanterías casi vacías.

Grandes marcas de ortopedia quisieron comprar el diseño. El taller dijo que no: «No queremos que acabe en el cajón de una empresa que vive de venderte una rodillera nueva cada año».

Yo no me voy a callar. No puedo seguir viendo a gente encerrarse en casa cuando esto existe.

Tu última oportunidad de volver a subir tu escalera

Hoy, por el Día del Cliente, quien llega desde este artículo se lleva la segunda de regalo, una para cada rodilla. La que no duele es la que carga con el doble.

Los dos exoesqueletos de rodilla sobre la mesa del comedor junto a la caja del envío abierta

Las dos, una para cada rodilla. La segunda, de regalo desde esta página.

  • La segunda de regalo, una para cada rodilla
  • Pagas en la puerta de tu casa, al recibirla
  • Envío gratis

Y tienes 30 días para probarla en tu escalera. Aunque no te hará falta: en seis meses recomendándola, nadie me la ha devuelto.

⚠ Compras reales hechas desde esta página

352 vendidas de las 500 · quedan 148 con la segunda de regalo. Cuando se agoten, se acaba la oferta, y el siguiente lote tardará semanas.

Pareja de sesenta y tantos bailando un pasodoble de noche en la plaza del pueblo, bajo guirnaldas de bombillas

Rosario y su marido, en las fiestas del pueblo.

★★★★★

«La rodilla de mi marido me encerró a mí también. Desde que la lleva, es él quien me saca. El sábado bailamos en las fiestas del pueblo.»

— Rosario, 63 · Valladolid · ✅ Compra verificada

Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

«Mi huerto está en bancales, todo cuestas y escalones de piedra. Lo había dejado. Ahora subo cada mañana con la cesta.»

— Tomás, 67 · Murcia · ✅ Compra verificada

Resultados no típicos · Results not typical.

Hombre de 67 años con sombrero de paja subiendo los escalones de piedra de su huerto con una cesta de tomates, visto desde atrás, con el exoesqueleto detrás de las rodillas

Tomás, subiendo a su huerto con la cesta.

Lo que nadie te cuenta…

Cada mes que esperas, la escalera se hace un poco más alta.

La pregunta no es si funciona. Es cuánto tiempo más vas a dejar que la escalera decida si sales de casa.

Mereces algo más que otra rodillera para el cajón.

⚠ Aviso para el lector. La segunda de regalo solo existe en esta página: si sales, la pierdes. Sigue bajando para ver las opiniones y el acceso. ↓

Los que ya la tienen

Pareja de unos 60 años paseando del brazo por el parque, los dos con Ultimate Knees, vistos desde atrás
Volver a pasear sin ir pensando en la rodilla.
Luisa M., 63Luisa M., 63 · SevillaCompra verificada
★★★★★

Subo escaleras sin pinchazos. Pensé que no volvería a hacerlo.

A 142 personas les pareció útil

Resultados no típicos · Results not typical.

Rafa G., 58Rafa G., 58 · ValenciaCompra verificada
★★★★★

Camino al mercado sin pararme a mitad del camino. La rodilla ya no me falla.

A 118 personas les pareció útil

Resultados no típicos · Results not typical.

Mujer de unos 60 años en el recibidor, con un pie en un taburete, abrochando la cincha de Ultimate Knees antes de salir; vista desde atrás, con los muelles detrás de las rodillas
Dos cinchas de velcro y lista para salir.
Carmen L., 61Carmen L., 61 · MadridCompra verificada
★★★★★

La uso todo el día y no se mueve. Puedo estar de pie en la cocina sin dolor.

A 97 personas les pareció útil

Resultados no típicos · Results not typical.

Más de 13.230 personas llevan ya Ultimate Knees

Nueve fotos de personas mayores de 55 con el exoesqueleto detrás de las rodillas subiendo escaleras, paseando y haciendo la compra
Nueve de las más de 13.230 personas que ya suben su escalera con la rodilla descargada.

Mira lo que cuenta gente de toda España a la que le cuesta subir escaleras

4,9
★★★★★
1.874 reseñas
5 ★1.702
4 ★131
3 ★27
2 ★8
1 ★6

93% se la recomendaría a alguien de su familia

Satisfacción
Subir escaleras
No se nota bajo la ropa

★★★★★

Helena F., 61 años

Compra verificada

Antes cada peldaño era un suplicio por el dolor en la rodilla. Con esta rodillera los pinchazos desaparecieron desde el primer uso. Ahora subo y bajo con seguridad, sin parar a mitad de camino.

Helena, 61 años, subiendo la escalera de su casa con Ultimate Knees, vista desde atrás
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

Andrea P., 57 años

Compra verificada

Subir escaleras era lo peor del día. Ahora las subo sin pinchazos ni miedo a que la rodilla falle, y la noto mucho más estable.

Andrea, 57 años, con su Ultimate Knees en la mano en la entrada de casa
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

David R., 67 años

Compra verificada

Compré dos pares, uno para mi mujer y otro para mí, y no me he arrepentido. Me operaron hace poco y encontré una nueva vida en mis rodillas. Se lo he recomendado a mis amigos y a mi familia.

Los dos pares de Ultimate Knees de David, 67 años, recién sacados de sus cajas
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

María R., 66 años

Compra verificada

El dolor me tenía casi encerrada en casa. Desde que uso esta rodillera me muevo con confianza, y he vuelto a salir a pasear con mis nietos.

La caja de Ultimate Knees de María, 66 años, recién entregada en la puerta de casa
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

Camila H., 59 años

Compra verificada

Antes no llegaba ni a la esquina sin molestias. Ahora camino más de 30 minutos sin tirones y he vuelto a mis paseos de cada día.

La Ultimate Knees de Camila, 59 años, con su caja en el asiento del coche
Resultados no típicos · Results not typical.

Treinta días para probarla en tu propia escalera

Medalla dorada de 30 días de prueba junto a una clienta sentada con su exoesqueleto de rodilla en las manos

Treinta días. La prueba que vale es tu escalera, la de todos los días.

Llévala un mes haciendo tu vida y comprueba lo único que importa: que subes la escalera de tu casa con menos esfuerzo. Si no lo notas, la devuelves y te devolvemos cada euro, sin preguntas.

Y además pagas en la puerta de tu casa, al repartidor, cuando ya las tienes en la mano. Se puede hacer esa oferta porque ya son más de 13.230 personas en España las que suben su escalera con la rodilla descargada.

🎁 Solo hoy, por el Día del Cliente: la segunda de regalo. Te llevas dos, una para cada rodilla, pagando una, en las 500 primeras. La tienes aquí abajo. ⬇️

Ir directamente a la información del producto
1 de 4

1 + 1 GRATIS | Ultimate Knees™ – Sube escaleras y camina con la rodilla descargada desde el primer paso, o te devolvemos el dinero (30 días de prueba) *Talla universal y lavables

1 + 1 GRATIS | Ultimate Knees™ – Sube escaleras y camina con la rodilla descargada desde el primer paso, o te devolvemos el dinero (30 días de prueba) *Talla universal y lavables

★★★★★ 4,9 (1.874) | más de 13.230 pedidos
Precio habitual €49,95
Precio habitual €100,00 Precio de oferta €49,95
A punto de agotarse Agotado
Ultimate Knees de Laura, 59 años, en la mesa del salón
Antes cada movimiento era un riesgo de dolor. Con esta rodillera, caminar, estar de pie o levantarme ya no me supone un esfuerzo. He recuperado la libertad que había perdido.
Laura P., 59 años · Compra verificada
Aviso: La oferta Día del cliente finaliza hoy
Envío gratis  ·  Si compras ahora lo recibes antes del —
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Lo que cuentan en Facebook

P
Paco
hace 4 días
Estoy todo el día haciendo chapuzas, y esto lo llevo siempre porque me alivia muchísimo.
👍 Me gusta· Responder👍 21
FG
Fernanda G.
hace 1 semana
Antes a los diez minutos ya buscaba sentarme. Con esta rodillera aguanto la mañana entera trabajando y llego a casa sin ese pinchazo.
👍 Me gusta· Responder👍 17
ÁH
Ángel H.
hace 6 días
Había dejado la bici por miedo a la rodilla. Ahora entreno suave, sin tirones, y la noto protegida en cada movimiento.
👍 Me gusta· Responder👍 12

Preguntas frecuentes sobre Ultimate Knees

¿Hay tallas?

No hace falta: es talla universal. Se ajusta con velcro y sirve para cualquier pierna, fina o gruesa.

¿Dónde se coloca exactamente? ¿Vale para las dos rodillas?

El panel con los muelles va detrás de la rodilla. Una cincha rodea el muslo por encima y otra la pantorrilla por debajo, y la rótula queda libre. Vienen dos, una para cada rodilla.

¿Cuánto rato al día? ¿Puedo dormir con ella puesta?

Póntela para lo que te cuesta: la escalera, el paseo, los recados. Los primeros días, ratos cortos. Para dormir no hace falta.

Tengo artrosis diagnosticada. ¿A mí me sirve?

Sí. Le quita esfuerzo a la rodilla en cada paso, sin pastillas ni pinchazos. Si tienes algo médico concreto o te han operado hace poco, pregunta antes a tu médico o a tu fisio.

¿Se nota mucho debajo del pantalón?

Casi nada. El panel va detrás de la rodilla y las cinchas son finas: con un pantalón recto casi nadie lo nota.

¿En cuántos días se nota?

El empuje, desde el primer escalón, porque es mecánico. Los primeros días la notarás dura al doblar; en una semana la pierna se hace a ella.

¿Cómo se limpia?

La funda es lavable: a mano, con agua templada y jabón suave, y a secar al aire.

¿Cómo pago? ¿Y si a mí no me funciona?

Pagas en la puerta de tu casa, al repartidor, cuando ya la tienes en las manos. Y tienes 30 días de prueba: si no notas que subes con menos esfuerzo, te devolvemos el 100 %.

Más de 13.230 personas llevan ya Ultimate Knees

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5 ★1.702
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2 ★8
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93% se la recomendaría a alguien de su familia

Satisfacción
Subir escaleras
No se nota bajo la ropa

★★★★★

Helena F., 61 años

Compra verificada

Antes cada peldaño era un suplicio por el dolor en la rodilla. Con esta rodillera los pinchazos desaparecieron desde el primer uso. Ahora subo y bajo con seguridad, sin parar a mitad de camino.

Helena, 61 años, subiendo la escalera de su casa con Ultimate Knees, vista desde atrás

★★★★★

Andrea P., 57 años

Compra verificada

Subir escaleras era lo peor del día. Ahora las subo sin pinchazos ni miedo a que la rodilla falle, y la noto mucho más estable.

Andrea, 57 años, con su Ultimate Knees en la mano en la entrada de casa

★★★★★

David R., 67 años

Compra verificada

Compré dos pares, uno para mi mujer y otro para mí, y no me he arrepentido. Me operaron hace poco y encontré una nueva vida en mis rodillas. Se lo he recomendado a mis amigos y a mi familia.

Los dos pares de Ultimate Knees de David, 67 años, recién sacados de sus cajas

★★★★★

María R., 66 años

Compra verificada

El dolor me tenía casi encerrada en casa. Desde que uso esta rodillera me muevo con confianza, y he vuelto a salir a pasear con mis nietos.

La caja de Ultimate Knees de María, 66 años, recién entregada en la puerta de casa

★★★★★

Camila H., 59 años

Compra verificada

Antes no llegaba ni a la esquina sin molestias. Ahora camino más de 30 minutos sin tirones y he vuelto a mis paseos de cada día.

La Ultimate Knees de Camila, 59 años, con su caja en el asiento del coche

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