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«Después de 44 años ayudando a gente con dolor de rodilla a volver a subir la escalera, cierro mi taller.
Vendo mis últimos exoesqueletos a precio de saldo»

Vicente (73) montaba a mano Ultimate Knees™, el exoesqueleto que usaban centros de rehabilitación de media Europa para que la rodilla suba la escalera con menos peso. Si pasas de los 55 y cada escalón te duele, es para ti. Cuando se acaben, no saldrán más de su taller.

Artesano de 73 años con delantal en su taller de muelles de Alcoy, sosteniendo el exoesqueleto de rodilla con el módulo de tres muelles

Vicente Soler, 73 años, en su taller de Alcoy con uno de los últimos Ultimate Knees™.

44.918 lecturas 6.207 compartidos 1.134 comentarios

En un pequeño taller de Alcoy, Vicente Soler lleva 44 años haciendo muelles a mano. Los últimos quince, además, ha montado uno a uno los exoesqueletos de rodilla que usaban centros de rehabilitación y residencias de media Europa.

Ahora, a los 73, va a cerrar para siempre. Y antes ha decidido vender las últimas unidades a quien de verdad las necesita, a precio de saldo.

El artesano, con las gafas puestas, comprueba con un calibre los tres muelles de un módulo en su banco de trabajo

Cada módulo pasa por sus manos: los tres muelles, uno a uno.

¿Por qué tanto interés? Porque cada unidad se monta y se prueba a mano, en series cortas. Y porque, cuando se acaben, se cierra un capítulo que empezó hace más de cuatro décadas.

Alcoy. El taller huele a aceite de máquina y a acero recién cortado. En las estanterías quedan las últimas cajas, cada una con su etiqueta escrita a mano. En la pared, una foto de Vicente con 29 años y su primer muelle.

Fotografía antigua enmarcada en la pared del taller: un joven de 29 años sostiene orgulloso su primer muelle

La foto de la pared: Vicente en 1982, con su primer muelle.

Vicente comprueba los tres muelles de uno de los últimos módulos, como hace desde 1982. Pero este año es distinto: es su última temporada.

«Tengo 73 años. Las manos aún están firmes, pero cada vez me cuesta más con todo. Y el mercado ha cambiado por completo.»

44 años y más de 18.000 exoesqueletos: una vida entre muelles

«Empecé en 1982, haciendo muelles para somieres y para las jugueteras de Ibi», cuenta.

El exoesqueleto llegó mucho después, y por una razón que no tiene nada de negocio: Pepa, su mujer.

Mujer de 71 años al pie de una larga cuesta de escalones en el casco antiguo de Alcoy, con la mano en la rodilla, y su marido a su lado con la bolsa de la compra

Pepa, al pie de una de las cuestas de Alcoy. Así empezó todo.

En 2009, a Pepa empezó a quejársele la rodilla en las cuestas de Alcoy. Luego, en la escalera de casa: un cuarto sin ascensor. «Un día la vi parada en el segundo, agarrada con las dos manos, sin poder seguir», recuerda Vicente. «Esa noche no dormí.»

Él sabía de muelles. Así que pensó en cómo quitarle a la rodilla el peso de cada escalón: tres muelles de acero, un eje y dos placas, detrás de la rodilla. El primer prototipo lo montó en ese mismo banco.

El artesano enseña en su banco el primer prototipo, hecho a mano con placas de metal, junto al exoesqueleto terminado

Izquierda: el primer prototipo, el de Pepa. Derecha: el de hoy.

«La primera vez que se lo puso, subió los cuatro pisos del tirón. Llegó arriba llorando, y yo detrás, también.»

Lo que empezó para su mujer acabó en los centros de rehabilitación de Alcoy. Luego llegaron los de Valencia, y después los de Francia, Alemania y Portugal. «Cuando me escribían que sus usuarios preguntaban dónde comprarlo para casa, entendí por qué lo hacía.»

¿Qué hace tan especial a Ultimate Knees™?

Así trabaja en las dos piernas: los muelles se cargan al doblar la rodilla y empujan al estirarla, en cada paso.

No es solo el material. Es cómo está pensado: para que la rodilla suba con menos peso, sin apretarla ni dejarla quieta.

Va detrás de la rodilla, en la corva. Al doblarla, los tres muelles se cargan. Al estirarla, empujan por ti: hasta 20 kilos menos en cada escalón. Y al bajar, frenan el peldaño.

1 · Al doblar la rodilla

Pierna de una mujer mayor subiendo un escalón con la rodilla doblada y el módulo de tres muelles en el pliegue de detrás de la rodilla

Las placas se cierran y los tres muelles se cargan.

2 · Al estirarla

La misma pierna estirada con los muelles del exoesqueleto detrás de la rodilla

Los muelles devuelven esa fuerza y empujan por ti.

  • Tres muelles de acero detrás de la rodilla: empujan al subir y frenan al bajar.
  • La rótula queda libre: no aprieta y la rodilla se sigue moviendo.
  • Se pone en un minuto: dos cinchas de velcro, talla única.
  • Va debajo del pantalón: nadie lo nota.
  • Nada que cargar: ni enchufe ni pilas.
  • Cada módulo, montado y probado a mano en el taller de Alcoy.
  • Lo usaban centros de rehabilitación: ahora, por primera vez, para todos.
  • Últimas unidades: cuando se acaben, no saldrán más de su taller.

Lo que Vicente vio en tres semanas

Tres fotos de la misma mujer de 71 años en la escalera de su edificio: semana 0 sin poder subir, semana 1 subiendo agarrada y semana 2 subiendo sin agarrarse con la bolsa, con el exoesqueleto detrás de las rodillas

Semana 0, semana 1 y semana 2, en la escalera de casa. Resultados no típicos: varían de una persona a otra.

  • Semana 0. Pepa paraba en cada rellano, con las dos manos en la barandilla.
  • Semana 1. Subía los cuatro pisos del tirón, todavía agarrada.
  • Semana 2. Sin agarrarse, con la bolsa del pan.
  • Semana 3. Volvió a subir sola la cuesta del mercado.

Cuatro décadas de clientes fieles

Vicente abre despacio un cajón del taller. Dentro guarda decenas de cartas. «Muchos centros me siguen escribiendo», cuenta. «Algunos llevan más de diez años pidiéndomelos.»

Cajón del taller lleno de cartas antiguas; unas manos mayores sostienen una carta amarillenta

El cajón de las cartas: centros de rehabilitación de media Europa.

Coge una carta ya amarillenta. «Esta es de 2014. La directora de un centro de Múnich me contaba que sus usuarios volvían a subir escaleras que habían dejado.»

Lo que han comprobado los profesionales. Profesionales de la rehabilitación de España, Alemania y Portugal que lo han usado durante años con sus usuarios llegan a la misma conclusión: es el único soporte de rodilla que le quita peso en el escalón, en vez de solo sujetarla.

Profesional de la rehabilitación, arrodillada detrás de un usuario de 70 años en un escalón de entrenamiento, ajustando la cincha del exoesqueleto detrás de su rodilla

Un centro de rehabilitación de Valencia que lo usa desde 2012.

«Nunca quise hacer cuantos más mejor», explica Vicente. «Quería hacer uno del que estar orgulloso.»

El fin de una época y la última oportunidad

¿Por qué ahora? El acero cuesta casi el doble que hace tres años, y la luz, también. Y muchos centros compran ya copias baratas de fuera. «Por fuera se parecen, pero sus muelles no empujan», dice Vicente. «No puedo competir con eso.»

Intentó que alguien siguiera con el taller. «Cada vez hay menos gente dispuesta a pasarse años aprendiendo a hacer un muelle bien hecho. Lo entiendo. Pero esto pide paciencia.»

El artesano y su nieto empaquetan las últimas unidades en cajas de cartón, con las estanterías medio vacías

Vicente y su nieto Pau, preparando los últimos envíos.

En las estanterías quedan las últimas unidades, las últimas que llevarán su firma. Para que lleguen a buenas manos, Vicente ha decidido regalar la segunda: te llevas dos pagando una. Una para cada rodilla, porque la que no duele carga con el doble. O una para ti y otra para quien sube contigo.

«Para mí ya no es cuestión de dinero. Solo quiero que lleguen a quien de verdad las necesita.»

Su nieto Pau, de 26 años, le ayuda con los pedidos. «Yo de ordenadores no entiendo», dice Vicente, riéndose. «Él lo lleva todo.»

🎁 Oferta especial de cierre del taller: la segunda de regalo en las últimas unidades.

Dos exoesqueletos de rodilla sobre el banco del taller junto a una caja de cartón abierta

Las dos, una para cada rodilla. La segunda, de regalo por el cierre.

  • Pagas en la puerta de tu casa, al repartidor
  • 30 días para probarla en tu escalera
  • Envío gratis

⚠ Compras reales hechas desde esta página

318 vendidas de las 500 · quedan 182 con la segunda de regalo. Cuando se agoten, no habrá más.

Lo que cuentan quienes ya lo llevan

ANTES

Mujer de unos 61 años en la escalera de su portal, agarrada a la barandilla con las dos manos

DESPUÉS

La misma mujer en el mismo escalón, derecha, con la bolsa en la mano y el exoesqueleto detrás de las rodillas

Mercedes, 61 · Zaragoza. Tres semanas.

★★★★★

«Llevaba dos años sin subir a casa de mi hija, que vive en un tercero. A las tres semanas subí sola y me quedé a comer. Se nota que está hecho con cariño.»

— Mercedes, 61 · Zaragoza · ✅ Compra verificada

Resultados no típicos · Results not typical.

ANTES

Hombre de unos 66 años en una escalera de piedra del pueblo, doblado y con la mano en la rodilla

DESPUÉS

El mismo hombre en el mismo escalón, derecho, con el pan bajo el brazo y el exoesqueleto detrás de las rodillas

Antonio, 66 · Córdoba. Un mes.

★★★★★

«Había probado rodilleras de farmacia de todo tipo. Ninguna me quitaba peso en el escalón. Esta sí: bajo a por el pan sin pensar en la vuelta.»

— Antonio, 66 · Córdoba · ✅ Compra verificada

Resultados no típicos · Results not typical.

ANTES

Mujer de unos 58 años en la escalera de madera de su casa, agarrada al pasamanos con las dos manos

DESPUÉS

La misma mujer en el mismo escalón, derecha, subiendo con el cesto de la ropa y el exoesqueleto detrás de las rodillas

Rosa, 58 · Vigo. Dieciocho días.

★★★★★

«Cuando leí el artículo, dudé. Mi marido me convenció. Hoy subo el cesto de la ropa sin parar, y ya he pedido otra para mi madre.»

— Rosa, 58 · Vigo · ✅ Compra verificada

Resultados no típicos · Results not typical.

Antes de que este capítulo se cierre para siempre

En unas semanas, Vicente cerrará su taller. «Hasta entonces, quiero que cada una de las últimas encuentre su casa. Luego, se acabó», dice con una sonrisa melancólica. «Cuarenta y cuatro años de muelles. Ha sido un buen viaje.»

Matrimonio mayor subiendo de la mano una cuesta de escalones del casco antiguo de Alcoy al atardecer, ella con el exoesqueleto detrás de las dos rodillas

Vicente y Pepa, subiendo juntos la cuesta del mercado. Resultados no típicos: varían de una persona a otra.

Si quieres uno de los últimos Ultimate Knees™ montados a mano en su taller, hazlo mientras queden. Con la segunda de regalo y el interés que ha despertado el cierre, se están acabando deprisa.

Gracias, Vicente.

⚠ Aviso para el lector. La segunda de regalo solo existe en esta página: si sales, la pierdes. Sigue bajando: debajo están las opiniones y el acceso para los lectores. ↓

Los que ya la tienen

Pareja de unos 60 años paseando del brazo por el parque, los dos con Ultimate Knees, vistos desde atrás
Volver a pasear sin ir pensando en la rodilla.
Luisa M., 63Luisa M., 63 · SevillaCompra verificada
★★★★★

Subo escaleras sin pinchazos. Pensé que no volvería a hacerlo.

A 142 personas les pareció útil

Resultados no típicos · Results not typical.

Rafa G., 58Rafa G., 58 · ValenciaCompra verificada
★★★★★

Camino al mercado sin pararme a mitad del camino. La rodilla ya no me falla.

A 118 personas les pareció útil

Resultados no típicos · Results not typical.

Mujer de unos 60 años en el recibidor, con un pie en un taburete, abrochando la cincha de Ultimate Knees antes de salir; vista desde atrás, con los muelles detrás de las rodillas
Dos cinchas de velcro y lista para salir.
Carmen L., 61Carmen L., 61 · MadridCompra verificada
★★★★★

La uso todo el día y no se mueve. Puedo estar de pie en la cocina sin dolor.

A 97 personas les pareció útil

Resultados no típicos · Results not typical.

Más de 13.230 personas llevan ya Ultimate Knees

Nueve fotos de personas mayores de 55 con el exoesqueleto detrás de las rodillas subiendo escaleras, paseando y haciendo la compra
Nueve de las más de 13.230 personas que ya suben su escalera con la rodilla descargada.

Mira lo que cuenta gente de toda España a la que le cuesta subir escaleras

4,9
★★★★★
1.874 reseñas
5 ★1.702
4 ★131
3 ★27
2 ★8
1 ★6

93% se la recomendaría a alguien de su familia

Satisfacción
Subir escaleras
No se nota bajo la ropa

★★★★★

Helena F., 61 años

Compra verificada

Antes cada peldaño era un suplicio por el dolor en la rodilla. Con esta rodillera los pinchazos desaparecieron desde el primer uso. Ahora subo y bajo con seguridad, sin parar a mitad de camino.

Helena, 61 años, subiendo la escalera de su casa con Ultimate Knees, vista desde atrás
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

Andrea P., 57 años

Compra verificada

Subir escaleras era lo peor del día. Ahora las subo sin pinchazos ni miedo a que la rodilla falle, y la noto mucho más estable.

Andrea, 57 años, con su Ultimate Knees en la mano en la entrada de casa
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

David R., 67 años

Compra verificada

Compré dos pares, uno para mi mujer y otro para mí, y no me he arrepentido. Me operaron hace poco y encontré una nueva vida en mis rodillas. Se lo he recomendado a mis amigos y a mi familia.

Los dos pares de Ultimate Knees de David, 67 años, recién sacados de sus cajas
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

María R., 66 años

Compra verificada

El dolor me tenía casi encerrada en casa. Desde que uso esta rodillera me muevo con confianza, y he vuelto a salir a pasear con mis nietos.

La caja de Ultimate Knees de María, 66 años, recién entregada en la puerta de casa
Resultados no típicos · Results not typical.

★★★★★

Camila H., 59 años

Compra verificada

Antes no llegaba ni a la esquina sin molestias. Ahora camino más de 30 minutos sin tirones y he vuelto a mis paseos de cada día.

La Ultimate Knees de Camila, 59 años, con su caja en el asiento del coche
Resultados no típicos · Results not typical.

Treinta días para probarla en tu propia escalera

Medalla dorada de 30 días de prueba junto a una clienta sentada con su exoesqueleto de rodilla en las manos

Treinta días. La prueba que vale es tu escalera, la de todos los días.

Llévala un mes haciendo tu vida y comprueba lo único que importa: que subes la escalera de tu casa con menos esfuerzo. Si no lo notas, la devuelves y te devolvemos cada euro, sin preguntas.

Y además pagas en la puerta de tu casa, al repartidor, cuando ya las tienes en la mano. Se puede hacer esa oferta porque ya son más de 13.230 personas en España las que suben su escalera con la rodilla descargada.

🎁 Solo hoy, por el Día del Cliente: la segunda de regalo. Te llevas dos, una para cada rodilla, pagando una, en las 500 primeras. La tienes aquí abajo. ⬇️

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1 de 4

1 + 1 GRATIS | Ultimate Knees™ – Sube escaleras y camina con la rodilla descargada desde el primer paso, o te devolvemos el dinero (30 días de prueba) *Talla universal y lavables

1 + 1 GRATIS | Ultimate Knees™ – Sube escaleras y camina con la rodilla descargada desde el primer paso, o te devolvemos el dinero (30 días de prueba) *Talla universal y lavables

★★★★★ 4,9 (1.874) | más de 13.230 pedidos
Precio habitual €49,95
Precio habitual €100,00 Precio de oferta €49,95
A punto de agotarse Agotado
Ultimate Knees de Laura, 59 años, en la mesa del salón
Antes cada movimiento era un riesgo de dolor. Con esta rodillera, caminar, estar de pie o levantarme ya no me supone un esfuerzo. He recuperado la libertad que había perdido.
Laura P., 59 años · Compra verificada
Aviso: La oferta Día del cliente finaliza hoy
Envío gratis  ·  Si compras ahora lo recibes antes del —
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Lo que cuentan en Facebook

P
Paco
hace 4 días
Estoy todo el día haciendo chapuzas, y esto lo llevo siempre porque me alivia muchísimo.
👍 Me gusta· Responder👍 21
FG
Fernanda G.
hace 1 semana
Antes a los diez minutos ya buscaba sentarme. Con esta rodillera aguanto la mañana entera trabajando y llego a casa sin ese pinchazo.
👍 Me gusta· Responder👍 17
ÁH
Ángel H.
hace 6 días
Había dejado la bici por miedo a la rodilla. Ahora entreno suave, sin tirones, y la noto protegida en cada movimiento.
👍 Me gusta· Responder👍 12

Preguntas frecuentes sobre Ultimate Knees

¿Hay tallas?

No hace falta: es talla universal. Se ajusta con velcro y sirve para cualquier pierna, fina o gruesa.

¿Dónde se coloca exactamente? ¿Vale para las dos rodillas?

El panel con los muelles va detrás de la rodilla. Una cincha rodea el muslo por encima y otra la pantorrilla por debajo, y la rótula queda libre. Vienen dos, una para cada rodilla.

¿Cuánto rato al día? ¿Puedo dormir con ella puesta?

Póntela para lo que te cuesta: la escalera, el paseo, los recados. Los primeros días, ratos cortos. Para dormir no hace falta.

Tengo artrosis diagnosticada. ¿A mí me sirve?

Sí. Le quita esfuerzo a la rodilla en cada paso, sin pastillas ni pinchazos. Si tienes algo médico concreto o te han operado hace poco, pregunta antes a tu médico o a tu fisio.

¿Se nota mucho debajo del pantalón?

Casi nada. El panel va detrás de la rodilla y las cinchas son finas: con un pantalón recto casi nadie lo nota.

¿En cuántos días se nota?

El empuje, desde el primer escalón, porque es mecánico. Los primeros días la notarás dura al doblar; en una semana la pierna se hace a ella.

¿Cómo se limpia?

La funda es lavable: a mano, con agua templada y jabón suave, y a secar al aire.

¿Cómo pago? ¿Y si a mí no me funciona?

Pagas en la puerta de tu casa, al repartidor, cuando ya la tienes en las manos. Y tienes 30 días de prueba: si no notas que subes con menos esfuerzo, te devolvemos el 100 %.

Más de 13.230 personas llevan ya Ultimate Knees

Mira lo que cuenta gente de toda España a la que le cuesta subir escaleras

4,9
★★★★★
1.874 reseñas
5 ★1.702
4 ★131
3 ★27
2 ★8
1 ★6

93% se la recomendaría a alguien de su familia

Satisfacción
Subir escaleras
No se nota bajo la ropa

★★★★★

Helena F., 61 años

Compra verificada

Antes cada peldaño era un suplicio por el dolor en la rodilla. Con esta rodillera los pinchazos desaparecieron desde el primer uso. Ahora subo y bajo con seguridad, sin parar a mitad de camino.

Helena, 61 años, subiendo la escalera de su casa con Ultimate Knees, vista desde atrás

★★★★★

Andrea P., 57 años

Compra verificada

Subir escaleras era lo peor del día. Ahora las subo sin pinchazos ni miedo a que la rodilla falle, y la noto mucho más estable.

Andrea, 57 años, con su Ultimate Knees en la mano en la entrada de casa

★★★★★

David R., 67 años

Compra verificada

Compré dos pares, uno para mi mujer y otro para mí, y no me he arrepentido. Me operaron hace poco y encontré una nueva vida en mis rodillas. Se lo he recomendado a mis amigos y a mi familia.

Los dos pares de Ultimate Knees de David, 67 años, recién sacados de sus cajas

★★★★★

María R., 66 años

Compra verificada

El dolor me tenía casi encerrada en casa. Desde que uso esta rodillera me muevo con confianza, y he vuelto a salir a pasear con mis nietos.

La caja de Ultimate Knees de María, 66 años, recién entregada en la puerta de casa

★★★★★

Camila H., 59 años

Compra verificada

Antes no llegaba ni a la esquina sin molestias. Ahora camino más de 30 minutos sin tirones y he vuelto a mis paseos de cada día.

La Ultimate Knees de Camila, 59 años, con su caja en el asiento del coche

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