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«Fui la última del vecindario en enterarme, y encima porque me criticaron las baldosas»: la hidrolavadora de mano que está dejando obsoletas a las de cable
Se llama WaterJet: una hidrolavadora que se lleva en una mano, funciona con batería y aspira el agua de un cubo. Deja en dos horas, y de pie, la terraza que antes costaba un fin de semana de rodillas, y cuesta una cuarta parte que una hidrolimpiadora de las de siempre. En muchas urbanizaciones ya la tiene medio vecindario. Quien todavía no, suele enterarse como ella: por un comentario en la puerta de casa.

Con su WaterJet, en la misma terraza que le criticaron. Ahora la que pregunta es la vecina. / Crónica Actual
Lo había probado todo para tener la terraza limpia: la fregona con lejía, el cepillo de raíces de rodillas, la manguera y hasta la hidrolimpiadora de cable de su cuñado, que pesaba como un mueble y necesitaba un enchufe y un grifo cerca. Cada sábado, tres o cuatro horas. Y a las dos semanas, las juntas otra vez negras. Lo que no sabía es que, mientras ella seguía con el cubo, medio vecindario ya limpiaba de pie, en dos horas, con un aparato que cabe en una mano.
El problema que ni la fregona ni las máquinas de siempre resolvían

Lo que quita la fregona y lo que se queda: la capa de debajo solo sale con presión. / Crónica Actual
La baldosa, la piedra y la junta de cemento no son lisas: están llenas de poros. La fregona quita el polvo de encima, que es lo que se ve. Pero dentro del poro y de la junta se agarra una capa que no se va con agua y jabón: verdín, moho y bacterias que viven de la humedad. Es lo que ennegrece las juntas, lo que hace que el suelo resbale y lo que lo vuelve a ensuciar a los pocos días.
Para arrancar esa capa hace falta presión, y ahí estaba el problema. No es que las hidrolimpiadoras de cable sean malas: están hechas para otra cosa. Dentro llevan un motor grande que va enchufado a la pared y una bomba que tira del grifo, y por eso pesan, hay que arrastrarlas y cuestan lo que cuestan. Y las pistolas de manguera del bazar están hechas para regar: dentro no hay bomba, así que el agua sale con la fuerza del grifo, que moja pero no arranca.
Dicho de otra forma:
«Con la fregona no estás limpiando: estás quitando el polvo. Lo que de verdad ensucia sigue debajo.»
Así que la mayoría hacía lo mismo que ella: volver al cubo y a las rodillas, perder los sábados y no dejarlo limpio del todo.
La tarde que lo cambió todo

«¿No has pensado en limpiar las juntas?». Lo dijo como quien comenta que llueve. / Crónica Actual
Una tarde de octubre, después de pasarse la mañana fregando de rodillas, la madre de un amigo de su hijo vino a recogerlo. Se quedó en la puerta de la terraza, miró el suelo y soltó: “Uy, ¿no has pensado en limpiar las juntas? Están negras”.
Se puso roja: había fregado. Esa misma semana, en el grupo de madres del colegio, descubrió que media urbanización había dejado el cubo y la fregona hacía tiempo. Todas usaban lo mismo: una hidrolavadora de mano, sin cable, que aspira el agua de un cubo.
Fue la última del vecindario en enterarse. Esa misma noche la pidió.
La prueba que la dejó sin palabras
Una sola pasada: donde pasa el chorro, el suelo recupera su color. / Crónica Actual
La probó en la esquina más negra de la terraza. Llenó un cubo de agua, metió el tubito, apretó el gatillo y pasó el chorro una sola vez.
Donde pasaba el agua, la baldosa recuperaba el color que tenía cuando la pusieron. Al lado, la que acababa de fregar esa misma mañana parecía sucia. Era la capa de debajo —el verdín, el moho, las bacterias— saliendo por fin.
«Me quedé mirando el suelo un buen rato. Llevaba años fregando y lo que acababa de salir no lo había quitado nunca. En dos horas tenía la terraza, la entrada y las juntas del patio como nuevas, y sin arrodillarme ni una vez.»
Al sábado siguiente, la madre del colegio volvió a recoger a su hijo. Esta vez no dijo nada de las juntas: se quedó mirando el suelo y le preguntó qué había usado. Aquel aparato se llama WaterJet.
Qué la hace diferente de todo lo demás

El detalle del que todo depende: la bomba que aspira del cubo y la batería de litio extraíble. / Crónica Actual
WaterJet no es una hidrolimpiadora pequeña ni una pistola de manguera.
Las pistolas de manguera mojan pero no tienen presión, y las hidrolimpiadoras grandes tienen presión a costa del peso, el cable y el grifo. WaterJet resuelve las dos cosas con tres piezas que trabajan juntas:
- Un motor con bomba de succión que aspira el agua de un cubo y la saca a presión: hasta 60 bares, presión de verdad, no un hilo de agua.
- Una batería de litio extraíble: sin cable que te ate y sin grifo cerca. Se coloca la batería, se mete el tubito en el cubo y se aprieta el gatillo.
- Boquillas para cada cosa: el chorro concentrado, que entra en el poro y en la junta y arranca lo de debajo; el abierto, para aclarar; y el bote de espuma.
Da la presión que se le pide a una máquina grande, pero en algo que se coge como un taladro y que puede usar cualquiera, tenga la edad que tenga.
Conviene decirlo claro: WaterJet no es la pistolita de manguera del bazar, y no pretende serlo. Y aun así cuesta a un cuarto de lo que cuesta una hidrolimpiadora de las de siempre. Si quieres recuperar tus sábados con algo que limpia de verdad lo de debajo, sigue leyendo.

Una sola pasada sobre baldosas con verdín: la franja limpia deja en evidencia lo que la fregona dejaba debajo. / Crónica Actual
Por qué WaterJet se ha vuelto tan popular

Cada vez más hogares se pasan a la hidrolavadora de mano: de pie, con un cubo y sin cable. / Crónica Actual
Barro seco en la puerta de un coche: con una pasada, fuera. / Crónica Actual
Lo que ocurre la primera vez que la usas

Aprietas el gatillo y la presión se nota en la mano desde el primer segundo. / Crónica Actual
Casi todos los que la prueban cuentan una experiencia muy parecida. La llevan a ese rincón que llevan años intentando dejar limpio: las juntas de la terraza, la entrada con verdín, el escalón del patio.
Aprietan el gatillo.
Y miran.
Esto es lo que ven: donde pasa el chorro, el suelo recupera su color. / Crónica Actual
En cuestión de segundos, la mayoría nota la diferencia

Un chorro que entra en el poro: en segundos se ve el color que la baldosa tenía debajo. / Crónica Actual
El rincón que costaba media mañana de rodillas queda limpio en unos minutos. Sin agacharse, sin cable, sin manguera arrastrando por el suelo. Y por un momento la gente se queda mirándolo, pensando en todas las horas que ha pasado fregando lo que no era.
Ella lo cuenta así:
«Lo que más me fastidia es la de sábados que he pasado de rodillas para nada. Ahora en dos horas lo tengo todo, y de pie. ¿Por qué no me lo dijo nadie antes?»
Espuma para el coche, chorro concentrado para las rendijas y lluvia fina para el huerto: cada cosa, en segundos. / Crónica Actual
¿Para quién es ideal WaterJet?

Pensada para quien tiene terraza, patio o entrada y ya no quiere fregar de rodillas, tenga 40 o 75 años. / Crónica Actual
WaterJet está pensada para quien ha perdido demasiados sábados con el cubo y la fregona, sin llegar nunca a dejarlo del todo limpio.
Para quien ha visto cómo la hidrolimpiadora de cable acaba en el trastero, porque sacarla es una mudanza.
Para quien quiere una solución sencilla, sin cables, sin grifo y sin cargar peso —tenga 40 o 75 años—, también en el campo, donde no llegan ni el enchufe ni la manguera.
Si alguna vez has sentido que limpiar la terraza se te hacía una montaña, o te ha dado vergüenza abrir la puerta con las juntas negras, WaterJet es probablemente lo que estabas buscando.
Del tractor a la valla, la cuadra, el huerto o la escalera: con un bidón de agua y sin enchufe cerca. / Crónica Actual
De boca en boca: más de 1.500 pedidos este año en toda España

Se pasa de vecino a vecino: alguien la ve en la puerta de al lado, pregunta y la pide. / Crónica Actual
WaterJet no se vende en grandes superficies ni sale en anuncios de televisión. La mayor parte de los pedidos llegan por el boca a boca: alguien ve la terraza de al lado como nueva, pregunta, y la pide. Así ha ido pasando de urbanización en urbanización.
Solo en septiembre se hicieron más de 900 pedidos, y en lo que va de año ya son más de 1.500 en toda España.
Se pide por internet, llega a casa y se paga al recibirla: sin tiendas por medio y sin adelantar nada.
Lo que ve el vecino: el tubito en una botella, un chorro que llega a lo más alto y la figura del jardín, sucia de años, otra vez de su color. / Crónica Actual
⚠ Aviso de demanda
La primera semana de octubre han entrado casi cien pedidos al día.
La oferta de hoy —50% de descuento y 2 baterías de regalo— es la del día del cliente.
Antes de hacer el pedido, comprueba en la ficha de abajo que sigue disponible.
Con el bote de espuma, el coche queda enjabonado en un momento, y se aclara igual de rápido. / Crónica Actual
CONSEGUIR LA OFERTA2 baterías GRATIS · pago al recibirOferta del día del cliente: 2 baterías de regalo + 50% de descuento
Ahora mismo puedes conseguir WaterJet con un 50% de descuento por el día del cliente y dos baterías de regalo: cuando una se acaba, pones la otra y sigues limpiando.
Con el otoño, las lluvias y el verdín volviendo a las juntas, cada vez más gente se pregunta por qué tener la terraza limpia debería costar un fin de semana de rodillas o una máquina de cable que acaba en el trastero. WaterJet es la alternativa práctica, ligera y sin cables.
Todo esto, hoy con un 50% de descuento y 2 baterías de regalo. / Crónica Actual
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Del 1 al 6 de octubre se hicieron más de 500 pedidos: más de la mitad de todo septiembre en menos de una semana. Si la oferta del día del cliente sigue activa cuando leas esto, todavía puedes aprovechar el 50% y las 2 baterías de regalo.
¿Cómo conseguir WaterJet?
Es muy sencillo: puedes pedirla directamente en la ficha que aparece aquí mismo, debajo, y la pagas en la puerta de tu casa cuando la recibes. Nada por adelantado.
Publicidad. La historia de este reportaje es una recreación con fines publicitarios; las cifras de pedidos son las reales de nuestra tienda.






