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Paula Méndez es fisioterapeuta y forma parte del equipo que ha creado Ultimate Knees. «Una rodillera normal aprieta la rodilla, pero no le quita peso. Nosotros queríamos algo que hiciera la fuerza por ti en la escalera. Por eso le pusimos muelles.»

Hoy nadie se sorprende de que las cosas se queden viejas. Un móvil de hace diez años está anticuado. Un coche de hace diez años, también.
Todo ha mejorado menos la rodillera. La que usa casi todo el mundo es la de hace cuarenta años: una funda que aprieta la rodilla.
Aprieta, sí. Pero cuando subes un escalón, todo el peso lo sigue cargando tu rodilla.
«Por eso en el equipo creamos algo que va más allá de la rodillera: un exoesqueleto para la rodilla.»

A diferencia de las rodilleras de siempre, lleva detrás de la rodilla unos muelles de acero. Cuando subes un escalón, empujan por ti.
No se queda en apretar ni en dar calor. Esas rodilleras alivian un poco mientras las llevas puestas, y poco más: no le quitan peso a tu rodilla.

En consulta lo explicamos así de fácil: una aprieta la rodilla; la otra la ayuda a subir.
Paula Méndez
Fisioterapeuta · del equipo que ha creado Ultimate Knees
«Queríamos que el armazón cogiera el esfuerzo que antes hacía tu rodilla.»
Lo realmente interesante de Ultimate Knees es esa idea: si los muelles hacen parte de la fuerza, la rodilla va descargada. Casi como la de alguien de 18 años.
Es lo mismo que buscan los ejercicios que manda el fisio. Pero a cierta edad cuestan mucho, y a veces duelen.

Lo consigue con un sistema de muelles 2 en 1. Para que lo veas bien, te la enseñamos desmontada, pieza a pieza.

1. Placa de arriba. Va sujeta al muslo.
2. Eje de acero. Une las dos placas detrás de la rodilla, como la bisagra de una puerta.
3. Tres muelles de acero. Van montados en el eje. Son los que hacen la fuerza.
4. Dos tapas. Cierran el eje para que nada se mueva de su sitio.
5. Placa de abajo. Va sujeta a la pantorrilla.
6. Panel acolchado y dos cinchas. Lo sujetan todo a la pierna, sin apretar.

Cuando doblas la rodilla, las dos placas se cierran y aprietan los muelles. Los muelles guardan esa fuerza.
Cuando estiras la pierna, los muelles se sueltan y devuelven la fuerza. Empujan las placas, y las placas empujan tu pierna hacia arriba.
«Es como apretar un muelle con la mano: guarda la fuerza y, al soltarlo, empuja.»
Cada rodillera ayuda con hasta 20 kilos. Y no lleva pilas ni cables: toda la fuerza sale de los muelles.
Al doblar la rodilla en el escalón, los muelles se cargan. Al estirarla, empujan y te ayudan a subir.
Una rodillera normal se queda por fuera. Esta hace parte del trabajo por ti: en cada escalón y cada vez que te levantas de la silla.

Al bajar escaleras pasa al revés: los muelles frenan la bajada para que la rodilla no se hunda de golpe.
Así la rodilla recibe menos golpe en cada escalón, y llegas a la noche menos cargada.

Lo que mejor funciona es llevarla en los momentos de esfuerzo: la escalera, el paseo y los recados.
El empuje se nota desde el primer escalón. Y al mes, la diferencia se ve en lo que vuelves a hacer.
Nuestros pacientes vuelven a lo que habían dejado por la rodilla: pasear a diario, agacharse a coger algo o subir escaleras sin pararse.

La idea no es nueva. En rehabilitación los exoesqueletos se usan desde hace años, pero eran aparatos grandes, caros y de hospital.
Nuestro primer prototipo lo montamos en la consulta: un panel, un solo muelle grande y unas cinchas cosidas a mano.

Funcionaba, pero la gente que lo probaba lo veía muy basto. Y todos nos pedían lo mismo: algo que pudieran llevar incluso debajo de la ropa.
De ahí salió nuestro exoesqueleto: tres muelles pequeños detrás de la rodilla, la misma fuerza y casi sin bulto. Así nació Ultimate Knees.

Son las cinco preguntas que nos hacen siempre en consulta.
¿Hay tallas? No hace falta: es talla universal. Se ajusta con velcro y sirve para cualquier pierna, fina o gruesa.
¿Cuándo se nota? El empuje, desde el primer escalón. Los primeros días la notarás dura al doblar; es normal, y en pocos días la pierna se hace a ella.
¿Se nota debajo de la ropa? Casi nada. El panel va detrás de la rodilla y, con un pantalón recto, casi nadie la ve.
¿Hay que cargarla? No. No lleva cable ni batería: funciona con muelles de acero, así que no tienes que estar pendiente de nada.
¿Sirve si tengo artrosis? Sí. No lleva pastillas ni pinchazos: solo le quita esfuerzo a la rodilla. Si tienes algo médico concreto, pregunta antes a tu médico.


No es de un día para otro: es la rodilla descargada cada día, sumando.

No es magia ni una operación. Cuando la rodilla deja de cargar con todo el peso, vuelves a moverte.

Luisa M., 63 · SevillaCompra verificadaSubo escaleras sin pinchazos. Pensé que no volvería a hacerlo.
A 142 personas les pareció útil
Rafa G., 58 · ValenciaCompra verificadaCamino al mercado sin pararme a mitad del camino. La rodilla ya no me falla.
A 118 personas les pareció útil
Carmen L., 61 · MadridCompra verificadaLa uso todo el día y no se mueve. Puedo estar de pie en la cocina sin dolor.
A 97 personas les pareció útil

De aquí a fin de año vas a subir más escaleras y a pisar más calle: las compras, las comidas, la casa llena y los recados.
Y todo eso lo carga la misma rodilla que ya te está avisando ahora.
Eso no se arregla la semana de antes. Se arregla con algo que te pones por la mañana debajo del pantalón y te acompaña todo el día.
«Por eso la decisión lógica para lo que queda de año no es la rodillera más aparatosa: es la que vas a usar.»
Mira lo que cuenta gente de toda España a la que le cuesta subir escaleras
93% se la recomendaría a alguien de su familia
★★★★★
Helena F., 61 años
Antes cada peldaño era un suplicio por el dolor en la rodilla. Con esta rodillera los pinchazos desaparecieron desde el primer uso. Ahora subo y bajo con seguridad, sin parar a mitad de camino.
★★★★★
Andrea P., 57 años
Subir escaleras era lo peor del día. Ahora las subo sin pinchazos ni miedo a que la rodilla falle, y la noto mucho más estable.
★★★★★
David R., 67 años
Compré dos pares, uno para mi mujer y otro para mí, y no me he arrepentido. Me operaron hace poco y encontré una nueva vida en mis rodillas. Se lo he recomendado a mis amigos y a mi familia.
★★★★★
María R., 66 años
El dolor me tenía casi encerrada en casa. Desde que uso esta rodillera me muevo con confianza, y he vuelto a salir a pasear con mis nietos.
★★★★★
Camila H., 59 años
Antes no llegaba ni a la esquina sin molestias. Ahora camino más de 30 minutos sin tirones y he vuelto a mis paseos de cada día.
🛡️No tienes que fiarte de nosotros. Llévala un mes haciendo tu vida y comprueba tú misma lo único que importa: que subes las escaleras de tu casa con menos esfuerzo.
O lo notas en la escalera o te devolvemos cada euro, sin preguntas.
Podemos arriesgarnos porque sabemos lo que pasa cuando alguien pasa de apretarse la rodilla a llevarla descargada: ya son más de 2.000 pedidos en España.
Y además pagas en la puerta de tu casa, cuando ya la tienes en las manos.
🎁 Solo hoy, por el Día del Cliente: 1 + 1 GRATIS. Cada rodillera vale 50 €, y hoy te regalamos la segunda: te llevas dos por el precio de una, una para cada rodilla. La tienes aquí abajo. ⬇️

No hace falta: es talla universal. Se ajusta con velcro y sirve para cualquier pierna, fina o gruesa.
El panel con los muelles va detrás de la rodilla. Una cincha rodea el muslo por encima y otra la pantorrilla por debajo, y la rótula queda libre. Vienen dos, una para cada rodilla.
Póntela para lo que te cuesta: la escalera, el paseo, los recados. Los primeros días, ratos cortos. Para dormir no hace falta.
Sí. Le quita esfuerzo a la rodilla en cada paso, sin pastillas ni pinchazos. Si tienes algo médico concreto o te han operado hace poco, pregunta antes a tu médico o a tu fisio.
Casi nada. El panel va detrás de la rodilla y las cinchas son finas: con un pantalón recto casi nadie lo nota.
El empuje, desde el primer escalón, porque es mecánico. Los primeros días la notarás dura al doblar; en una semana la pierna se hace a ella.
La funda es lavable: a mano, con agua templada y jabón suave, y a secar al aire.
Pagas en la puerta de tu casa, al repartidor, cuando ya la tienes en las manos. Y tienes 30 días de prueba: si no notas que subes con menos esfuerzo, te devolvemos el 100 %.
Mira lo que cuenta gente de toda España a la que le cuesta subir escaleras
93% se la recomendaría a alguien de su familia
★★★★★
Helena F., 61 años
Antes cada peldaño era un suplicio por el dolor en la rodilla. Con esta rodillera los pinchazos desaparecieron desde el primer uso. Ahora subo y bajo con seguridad, sin parar a mitad de camino.
★★★★★
Andrea P., 57 años
Subir escaleras era lo peor del día. Ahora las subo sin pinchazos ni miedo a que la rodilla falle, y la noto mucho más estable.
★★★★★
David R., 67 años
Compré dos pares, uno para mi mujer y otro para mí, y no me he arrepentido. Me operaron hace poco y encontré una nueva vida en mis rodillas. Se lo he recomendado a mis amigos y a mi familia.
★★★★★
María R., 66 años
El dolor me tenía casi encerrada en casa. Desde que uso esta rodillera me muevo con confianza, y he vuelto a salir a pasear con mis nietos.
★★★★★
Camila H., 59 años
Antes no llegaba ni a la esquina sin molestias. Ahora camino más de 30 minutos sin tirones y he vuelto a mis paseos de cada día.