No podía creer lo que estaba pasando.
Mi hija, con solo 6 meses, estaba en urgencias con un sarpullido terrible en su piel. Su carita enrojecida, su llanto inconsolable… Mi bebé sufría y yo no entendía por qué.
Los médicos hicieron pruebas, me preguntaron qué había comido, qué productos usábamos… y luego hicieron una pregunta que me dejó en shock:
"¿Cómo lavas su ropa?"
Mi respuesta fue obvia: "Con la lavadora, como todas las mamás".
Pero lo que me dijeron después cambió mi vida para siempre.