¿Sabías que incluso cuando apagas la televisión o el microondas, muchos aparatos siguen consumiendo energía?
Esto se debe a dos fenómenos casi desconocidos para el consumidor medio:
1. Tensión residual: pequeñas cargas eléctricas que se mantienen en el circuito, aunque no estés usando nada.
2. Picos de tensión: subidas bruscas que generan sobrecarga en la red de casa y consumo innecesario.
Ambos fenómenos son constantes, silenciosos e inevitables en cualquier hogar conectado a la red eléctrica.
Y no solo encarecen tu factura… también dañan tus electrodomésticos poco a poco.