Sin hacer novela, resumamos el caso que ha inspirado a tantos a probar el dispositivo:
“Mi vecino de enfrente tiene el mismo piso que yo, misma orientación, mismos metros… pero él pagaba 30–40 € en Navidad y yo hasta 180 €, hasta que me confesó su truco.”
Ese truco no era cambiar de compañía ni vivir a oscuras.
Detrás estaba la idea de John Lemon, ex trabajador de una eléctrica en Nueva York, que se cansó de ver:
Pisos prácticamente idénticos,
vecinos con hábitos similares,
y facturas muy diferentes por culpa de pérdidas internas, picos y tensión residual en la instalación.
De esa experiencia técnica surgió el concepto que hoy se ha adaptado a un formato sencillo y doméstico: un pequeño dispositivo enchufable que ayuda a la instalación a trabajar de forma más eficiente, especialmente cuando todo está enchufado, como en Navidad.
Ese dispositivo es PowerSave.