No necesita manguera ni enchufe. Solo un cubo de agua y ya está. Tiene una batería que dura hasta 12 horas.
No daña pintura, ni baldosas.
No pesa nada.
Y lo mejor: lo limpio TODO con una sola mano.
Mi primer uso fue en la piscina, donde el muro tenía verdín y manchas imposibles. En menos de dos minutos lo tenía blanco, sin frotar, sin químicos. Me quedé en shock. Desde ese día he limpiado:
Las juntas negras del patio
Las persianas llenas de polución
El coche, muebles, hasta la verja del jardín
Y todo sin volver a tocar un cepillo.